LA LECTURA Y LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
José Antonio
Millán
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| Índice
I. De la información al
conocimiento
La información como punto de partida Tenerlo todo: no tener nada La llave de plata ¿Qué hay en la lectura? Dar forma a la información Hasta aquí
II. Las
raíces de la lectura
Escuchar con los ojos Desde el principio Leer imágenes Crecer en la lectura Una sociedad lectora El papel del libro, y el libro de papel Y es hora de recapitular A modo de preludio |
Nota previa: En el 2000, y por encargo de la Federación de Gremios de Editores de España, escribí un opúsculo sobre la lectura que, gracias a su licencia de reproducción, se ha vuelto a publicar muchas veces tanto en forma impresa como en línea. Casi cuatro años después, con ocasión de incorporarlo a mi web lo he releído y, como es lógico, he comprobado que si hoy lo reescribiera cambiaría ciertas cosas, pero he preferido dejarlo como está y apostillarlo en el margen izquierdo. | |||||||||||||||||||||||||||||||
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Comentarios
a La lectura y la sociedad del conocimiento |
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Fuente de la cita de Cervantes (se encuentra en el tercer párrafo) |
I. De la información al conocimiento
—Ahora digo —dijo a esta sazón Don
Quijote—
que el que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho | |||||||||||||||||||||||||||||||
| sobre la
expresión «sociedad de la
información»:
Information society, sociedad de la información, societé de l'information |
La información como punto de partidaLa «sociedad de la información» se nos presenta como una realidad al tiempo dominante y huidiza; pero que eso no nos asuste. Sepultados por miríadas de nuevos términos, por convulsiones empresariales y financieras, por promesas y despliegues asombrosos, no hemos tenido aún el reposo suficiente para analizar qué hay en realidad dentro de ella, e incluso más: qué hay para nosotros, qué nuevos márgenes de acción nos permite. | |||||||||||||||||||||||||||||||
| How Much Information? 2003 | La información nos rodea desde hace décadas, creciendo exponencialmente: hace treinta años, la documentación de construcción de un gran avión pesaba tanto como la propia aeronave. Hoy las cosas son del mismo modo, pero la documentación ya es mayoritariamente digital. Igual que las revistas científicas, en número constantemente creciente; y los corpus de leyes y jurisprudencias locales, autonómicas, nacionales y comunitarias; y las noticias sectoriales, generales y locales; y las informaciones de las empresas; y las transacciones corporativas; y un océano de patentes, de informaciones sobre procesos y productos. A ello hay que sumar los esfuerzos gigantescos por incluir en formato digital muchos de los libros y revistas de las grandes bibliotecas; y los documentos de los archivos. ¿Nos olvidamos de algo? Por supuesto: de los datos sobre los datos. Los catálogos: de nuevas cosas y de antiguas bibliotecas y archivos, los directorios, los resúmenes y las bibliografías, los compendios de informaciones: por área geográfica, por personas, por tema, por fecha... ¿Y los datos sobre datos sobre datos? Pues también: ahí están los catálogos de catálogos, los descriptores de descriptores; los recursos sobre recursos... | |||||||||||||||||||||||||||||||
| La web pública tendría hoy en día 4.000 millones de páginas estáticas,
de páginas dinámicas, un número cientos de veces mayor; la web profunda (paginas
de intranets o por contraseña) es miles de veces mayor que la web
pública. Ricardo Baeza-Yates, "Excavando la Web", El profesional de la información, vol. 13, nº 1, enero-febrero del 2004 |
Es difícil no sentir vértigo: a una
sociedad en crecimiento constante y que genera ingentes cantidades de
documentos, se une la recuperación de gran parte del acervo producido en épocas
anteriores, y a todo ello las herramientas para organizarlo y ordenarlo. Todo
pasa a formato digital; todo acaba formando parte de la Web: todo está al
alcance de la mano. Unas como informaciones abiertas, accesibles a cualquiera;
otras, de acceso restringido. Pero la masa total es ingente: medio
billón de páginas web, según los últimos datos; es decir: quinientos mil
millones de páginas de información... al otro lado de la
pantalla. | |||||||||||||||||||||||||||||||
| ¿Cómo comprender su magnitud?: supongamos que se reparte una obra del tamaño de la enciclopedia Espasa a cada hombre, mujer, adolescente, bebé o anciano de Madrid (por tanto, muchas casas recibirían varias obras, y acabarían con cuatro o cinco paredes cubiertas por ellas). Ahora pensemos: todas las obras son diferentes. Y a continuación: podemos hojear cualquiera de ellas. Inmediatamente. ¿Qué experimentamos? ¿Felicidad o vértigo? | ||||||||||||||||||||||||||||||||
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La biblioteca de Babel (no respondo de la edición) |
Tenerlo todo: no tener nadaLo contó Borges en forma alegórica en su célebre relato La biblioteca de Babel. Esa fabulosa biblioteca contenía (dicho en palabras de hoy) toda la información posible, porque cualquier posible conjunto de palabras estaba en alguna de sus inagotables estanterías. Libros buenos y malos, mediocres; falsos y auténticos, medio falsos y medio verdaderos: todos. ¿Les suena a algo?La Web es nuestra Biblioteca de Babel. Pero necesitamos utilizarla... Espigar el hilo de un dato que necesitamos; averiguar en esta masa de informaciones de muy diversa procedencia cuál es la que nos hace falta: compararla con otra, seguirla hasta donde nos sirve, y no más allá. Localizar una tercera y una cuarta. Sacar conclusiones parciales; ponerlas en cuarentena. Buscar luego otra fuente diferente, seguir sus hilos. Volver sobre las ideas puestas en reserva y avanzar en conjunto. Repetir el ciclo una, diez veces: crear documentos provisionales, difundirlos y recibir las realimentaciones de otros. Al final —con suerte— comprender, resumir y actuar. Las operaciones que acabamos de describir no son extraordinarias: son las habituales y necesarias en múltiples procesos diarios. Y no se limitan a la simple búsqueda de información: implican algo más. Y además se aplican a infinidad de campos. Lo que se buscaba han podido ser elementos para una investigación médica, ideas de explotación empresarial, rastros de personas o de hechos del presente o del pasado, funcionamientos de compañías o de instituciones, experiencias industriales, precedentes legales, pistas sobre nuestra competencia, ideas, señales de alarma, claves para la comprensión, para la investigación, para el negocio... Decíamos que la mayor parte de las operaciones intelectuales que utilizan la herramienta de la Web no pretenden sólo "recuperar información". Intentan construir un conocimiento. Esa es la meta real de las personas, de las corporaciones y de las instituciones. Y conocimiento no es información; reparemos en los matices: | |||||||||||||||||||||||||||||||
| Mario
Bunge Información + evaluación = conocimiento |
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The H.P.Lovecraft Archive |
La llave de plataUn personaje del escritor fantástico H. P. Lovecraft emprende la búsqueda de una ciudad con cuyas cúpulas doradas en el sol de la tarde había soñado tantas veces. Perdido entre las marañas de callejuelas puede, por fin —gracias al auxilio de una mágica llave de plata—, acceder a ella. Cuando lo logra, descubre que no es otra que su propia ciudad natal: manifestada o revelada bajo una nueva luz.Sí: la ciudad onírica estaba dentro de su ciudad real (podemos extrapolar nosotros ahora) como el conocimiento está dentro de la información: agazapado, polvoriento, esperando la llave mágica. Y ya es hora de revelar nuestro secreto: la llave mágica del conocimiento es la lectura. Será necesario repetirlo, porque estamos subyugados por la magnitud y las virtudes de los nuevos prodigios tecnológicos, y al tiempo deberemos reaprender las potencialidades y las maravillas de algo que consideramos trivial, sólo porque lo poseemos ya, y porque nos acompaña desde hace muchísimo tiempo. La lectura es la capacidad de los humanos alfabetizados para extraer la información textual. (Existe también la "lectura de las imágenes" de la que habremos de hablar igualmente...) Y es hora de avanzar la tesis central de estas páginas: la lectura es la llave del conocimiento en la sociedad de la información. La colosal acumulación de datos que ha constituido la sociedad digital no será nada sin los hombres que los recorran, integren y asimilen. Y esto no será posible sin habilidades avanzadas de lectura. Es cierto que el acceso a la información digital exige nuevos saberes. Algunos de ellos antes estaban confinados a profesiones muy especializadas (los documentalistas, los bibliotecarios). Pienso en la capacidad de manejar bases de datos, en la utilización de palabras clave para las búsquedas, en el uso de operadores booleanos (Y, O), en la indización de la documentación propia... Todo ello es real: son saberes nuevos, antes reducidos a una práctica profesional, y hoy necesarios hasta para el escolar que prepara un trabajo. Pero además de ellos, y vitalmente necesarios para la conversión de las informaciones halladas en conocimientos, está la habilidad tradicional de lectura. Que no nos extrañe: el desarrollo humano no avanza en zigzag ni a saltos, sino que normalmente construye sobre lo anterior. La lucha por comprender y utilizar las nuevas tecnologías digitales exige muchas cosas nuevas, sí; pero presupone las antiguas. Y la más importante de ellas es la lectura. | |||||||||||||||||||||||||||||||
¿Qué hay en la lectura?La lectura es una habilidad de un tipo muy desarrollado: de hecho es la suma de varias habilidades psicológicas que se adquieren y se ejercitan a edad temprana. Como ocurre con las facultades humanas que usamos desde siempre (la maravilla del lenguaje, de la percepción visual), es difícil darnos cuenta cabal de su complejidad.La lectura comprende, en un principio, la capacidad de discernir una letra de otra: ¿qué tienen que ver las siguientes formas entre sí? | ||||||||||||||||||||||||||||||||
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Steven Killings, Optical Character Recognition |
A a a APoco: y sin embargo todas son la a. ¡Qué entrenamiento visual y gráfico, qué finura de apreciación requiere identificar los signos a través de tipografías, tamaños y características diferentes!A continuación, está la habilidad para leer bloques completos de letras: las palabras. Como los lectores de este texto son avezados en la tarea, no reparan (por fortuna) en la forma en que la están realizando. Los lectores avanzados no leemos letra a letra, sino que más bien reconocemos las formas típicas, globales, de cada palabra (lo que los expertos llaman "la forma de Bouma"), y las interpretamos en conjunto: | |||||||||||||||||||||||||||||||
| Este es el pasaje de las Confesiones donde se encuentra la descripción: Libro Sexto, capítulo III. (Está en inglés; lo siento pero no he localizado ninguna versión española por línea). |
Y no para ahí la cosa: somos capaces de
descifrar no sólo la palabra en la que fijamos la vista, sino además las que se
encuentran a sus costados:
eso hace que podamos
leer
Pues bien: los lectores que no llegan a
este estadio de lectura por bloques no han alcanzado el pleno desarrollo de la
habilidad. Leerán despacio y mal...en que lo haríamos si leyéramos letra a letra. Más maravillas: las letras convocan sonidos en nuestra mente, pero los lectores avanzados leemos en silencio. Esto es nuevo en la historia: no ha sido siempre así. Durante muchos siglos la lectura, incluso la lectura solitaria, fue siempre en voz audible. ¿Cómo lo sabemos? Un pasaje de las Confesiones de San Agustín (siglo IV después de JC) nos relata el asombro que sintió cuando sorprendió a San Ambrosio leyendo en soledad... ¡en completo silencio! | |||||||||||||||||||||||||||||||
| ¿Qué tiene que ver la forma con la información? | Las personas con escasas
habilidades lectoras murmuran cuando leen. Otras no emiten ningún sonido, pero
practican lo que se conoce como subvocalización: su glotis se mueve
imperceptiblemente. Ni unas ni otras han interiorizado la conversion directa de
texto en significado, y por lo tanto son lectores defectuosos y poco
hábiles.
Dar forma a la información | |||||||||||||||||||||||||||||||
| Entrevista con Paul Saenger, autor of Space between Words: the Origins of Silent Reading (Palo Alto, Stanford University Press, 1997) |
Y ya es hora de que avancemos un paso más,
y de camino nos acerquemos a lo que es el auténtico objetivo de estas páginas.
En realidad, nuestra forma de leer actual —rápida, silenciosa,
eficiente— fue surgiendo en paralelo al desarrollo de lo que hoy
llamaríamos tecnologías editoriales. Los lectores de antiguos manuscritos leían
en voz alta, entre otras cosas porque los textos estaban escritos sin separación de palabras:
intenteustedsihaceelfavorleerestaristradeletrassinpronunciarla
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| Tantos adelantos para conseguir la comunicación tipográfica se ven vulnerados con frecuencia |
A medida que avanza la construcción del
espacio gráfico y tipográfico en los libros, aumenta la
finura de la información suministrada; a medida que los procedimientos de
representación textual se refinan, los sistemas de lectura avanzan, mejoran y se
automatizan. Es una dialéctica entre mejoras tecnológicas y habilidades
psicológicas: en su desarrollo mutuo llegan a la evolución y eficiencia que
conocemos en el libro y la lectura modernas... Ambas han crecido
juntas. Los desarrollos editoriales y tipográficos fueron preparando el terreno para lograr una extracción de información rápida y eficiente. Por una parte se crearon tipos de letra claros y legibles. Por otra, se desarrollaron diseños de página adecuados a las capacidades de lectura (líneas sin demasiados caracteres, blancos para dar descanso visual). Al tiempo, se crearon los primeros dispositivos de interactividad textual avant la lettre: márgenes amplios para acomodar los comentarios manuscritos del lector, páginas en blanco para sus adiciones y comentarios.... La producción de las obras reforzó estas características facilitadoras de la lectura: papeles de un color claro uniforme (pero no tan blancos como para que la luz reflejada hiriera los ojos); impresiones claras y nítidas, encuadernaciones que permiten el manejo cómodo de la obra... | |||||||||||||||||||||||||||||||
| Esto, por ejemplo, es una apostilla en cuerpo menor | Los recursos tipográficos ayudaron desde muy pronto a que el lector comprendiera la jerarquía de los contenidos. La división en capítulos con sus títulos y apartados estructuró las obras. Las notas al pie, las apostillas y el cuerpo menor permitieron diferenciar al texto principal de los elementos laterales, o menos importantes. Las entradas de los capítulos, los cuadros sinópticos y los esquemas resumieron la información para una consulta rápida. | |||||||||||||||||||||||||||||||
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Con el hipertexto hay índice incluso sin paginación.
Y también índices analíticos. |
Mientras tanto, la paginación permitió
crear índices de contenido, y su unión con la ordenación alfabética creo los
índices analíticos. Todas las tecnologías de acceso interno a la información
estaban dispuestas, y pervivieron con pocas modificaciones durante cinco
siglos. Los lectores avanzados, aliados con estos dispositivos refinados de apoyo a la lectura, buscaron, encontraron y compartieron información, y crearon durante mucho tiempo la cultura de nuestra sociedad. Hasta aquíBien: llegados a este punto, el lector ya debería tener claras ciertas cosas, que pasamos a recapitular:
II. Las raíces de la lecturaEscuchar con los ojos | |||||||||||||||||||||||||||||||
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Texto completo del soneto de Quevedo
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Con un sentido muy barroco de la
existencia, el gran Quevedo explicaba de esta forma su relación con la
lectura:
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Sobre el aumento en el número de emails
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Lo que recalcaba Quevedo era el papel de la
cultura escrita como preservadora del conocimiento, como posibilitadora del
diálogo con el pasado. A este rasgo —que todavía hoy se
mantiene— se une ahora que la escritura es un factor clave de
comunicación con nuestros contemporáneos. Ya hemos mencionado las asombrosas
dimensiones de la Web, ese depósito de datos e informaciones variadas. Pero es
muy probable que las comunicaciones que las personas se intercambian en los
"grupos de noticias" (newsgroups) igualen en tamaño a la propia Web. Y
los correos electrónicos están adquiriendo un auge extraordinario: cada minuto
se envían en el mundo cinco millones de correos electrónicos. Ya hay más
mensajes de correo electrónico que de voz... Y además, tenemos las nuevas formas
de "oralidad por escrito", como los chats, esos intercambios de
mensajes escritos en tiempo real. | |||||||||||||||||||||||||||||||
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;-)
Los emoticonos
Sobre el número de SMS.
La taquigrafía de los mensajes cortos:
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De nuevo, parece que la
comunicación interpersonal, ya sea privada o semipública, descansa sobre las
habilidades lectoras. Está resurgiendo el género epistolar (que desde la llegada
del teléfono experimentaba un claro retroceso), con nuevas formas, con nuevos
elementos —acrónimos, palabras nuevas, emoticonos (esas caritas
esquemáticas que expresan emociones)—, pero más pujante que nunca. Y
se ha recuperado a varios niveles: el intercambio de notas entre adolescentes
que usan los mensajes cortos de su teléfono móvil, el email recordatorio o
conminatorio (sin encabezamiento, de una sola línea); pero también el mensaje de
correo electrónico largo y demorado, tan extenso como la mejor carta del
pasado... Seguiremos hablando por teléfono, y cada vez hablaremos más a través
de la red, pero el correo electrónico (o sus descendientes) permanecerán, porque
presentan muchas ventajas para las personas, para las empresas, para las
instituciones: la posibilidad de meditar lo que se dice, el almacenamiento y
posterior recuperabilidad de los mensajes propios y ajenos...
Sí: al mundo de las relaciones personales
ha vuelto la letra, y con ella la lectura.Desde el principio¿Cómo aprendemos a leer? ¿De dónde sacamos esas habilidades complejas que, como hemos visto, se han ido construyendo históricamente?Hay que recordar en primer lugar el papel de la escuela, de la educación primaria. En ella se ponen las bases para la adquisición de la lectura. Ha habido un gran desarrollo de las metodologías de iniciación a la lectura y, sobre todo, la escuela actual acumula las experiencias de numerosísimas generaciones que aprendieron a leer en ella. | |||||||||||||||||||||||||||||||
Del sitio de Joan Irving: cómo hacer un pop-up book |
No se trata sólo de la adquisición de unas técnicas. Si ellas no vienen acompañadas del despertar de una motivación, de poco servirían. Los enseñantes actuales tienen a su disposición lecturas atractivas y adecuadas a muy distintos niveles (porque el mundo de la edición ha contribuido a ello creándolas). Tenemos hoy "libros blanditos", de tela, que los infantes prealfabéticos pueden estrujar y chupar, como en una prefiguración de lo que será su futura actividad intelectual. Hay libros bellísimamente ilustrados, sin letras; o con palabras gigantescas, a una por página; con colores, texturas, materias, olores; con solapas que estirar, puertas que explorar, pirámides que se erigen al abrir una página; libros que describen el mundo real o construyen uno imaginario: la diversidad de obras para quienes empiezan a leer es inmensa, y la escuela puede aprovecharlas. Hay que añadir que no podrá hacerlo sin recursos, sin bibliotecas en los centros, sin profesionales para su animación... | |||||||||||||||||||||||||||||||
Además la enseñanza, desde
sus primeros niveles, tiene la misión de poner al alumno en contacto con las
complejas tipologías de materiales de lectura contemporáneas: no solo el libro,
sino también la revista, el periódico o el catálogo; no solo el artículo, sino
también el gráfico o la publicidad. Los alumnos deben crecer educados en la
multiplicidad de los soportes y modalidades de la información, y eso les va a
servir de mucho en un medio (como el digital) extremadamente variado y
flexible.
Leer imágenesUna observación, al hilo de todo esto... Parte de la educación escolar de hoy —con el apoyo de los libros de texto y materiales complementarios— intenta también dar herramientas para la interpretación de los gráficos, esquemas y yuxtaposición de imágenes. En origen, esta es la respuesta de la enseñanza a la eclosión de lo que se dio en llamar "la sociedad de la imagen", pero encontraremos también que resulta de especial utilidad para manejarse en un medio mixto como el que supone la Web. | ||||||||||||||||||||||||||||||||
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Sobre la interpretación de una fotografía:
Arcadi Espada, Vista general sobre la playa, parte 1 parte 2 parte
3 Del sitio de Edward Tufte: un esquema histórico: la retirada de Rusia de Napoleón En torno a la creación de una infografía periodística: Alberto Cairo, Sobre la verdad |
En concreto, es necesario saber interpretar
la contigüidad de imágenes y textos (que a veces crea relaciones más insidiosas
—por lo ocultas— que los puros encadenamientos textuales).
Hace falta comprender los límites de los testimonios "reales": el video no es la
acción; la foto no es la cosa; la parte no es el todo... Hay que entrenar en la
interpretacion de los gráficos, cuadros, esquemas y ayudas infográficas, tan
presentes en la información contemporánea, porque pueden transmitir
interpretaciones sesgadas, o directamente erróneas de los
datos. En suma: el lenguaje de las imágenes, y de las relaciones de éstas con el texto, exige una formación independiente, que las escuelas —y los textos que en ellas se usan— están procurando también dar. | |||||||||||||||||||||||||||||||
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El fenómeno Harry Potter Sí, parece que la lectura se minusvalora frente a lo audiovisual, ¡incluso hablando de bibliotecas! |
Crecer en la lecturaPero la enseñanza escolar es sólo el principio. Las complejas habilidades que, como hemos visto, moviliza la lectura exigen no sólo que la persona que aprende se encuentre en un determinado nivel de maduración neurológica; no sólo que se inicie en los rudimentos del descifrado de textos, sino que estas disposiciones se activen y ejerciten durante largo tiempo. Un lector avanzado, una persona que puede enfrentarse con un texto en condiciones óptimas de aprovechamiento y velocidad, sólo se forja a lo largo de años de práctica.De ahí la importancia (en esta materia, como en otras muchas) de compartir la formación escolar con la del hogar. El niño que no crece en un ambiente de lectura en su casa, difícilmente podrá alcanzar plenamente las capacidades para tratar con textos. El que no disponga de una variedad suficiente de tipos de obras no aprenderá a vérselas con los distintos niveles de acceso a la información escrita: la lectura profunda, la búsqueda de un dato específico, la lectura somera rastreando una idea... Sí: la riqueza en libros y en publicaciones, la abundancia en lectura de un medio familiar (o en una biblioteca pública: luego abundaremos en ello), es la mejor garantía de un desarrollo pleno de las capacidades lectoras. La falta de hábitos y de ocasiones de lectura hará muy difícil el pleno desarrollo de esas potencias. Y la persona que no las tenga está muy mal preparado para la sociedad de la información: así de simple. Pero a su vez, ¿cómo conseguir el clima social que dirija hacia esta importante práctica? ¿No están nuestros medios de comunicación exacerbando la orientación hacia los elementos multimedia (imagen y sonido) de la sociedad de la información, con absoluto olvido de la lectura? Si nuestras tasas de lectores son tan bajas en comparación con los países a los que deberíamos equipararnos, ¿no es en parte por la falta de un auténtico clima mediático en su favor? Que una modernidad mal entendida no nos prive del necesario apoyo en un tema clave... | |||||||||||||||||||||||||||||||
Practicando el tachiyomi en http://www.zakkaweb.com/books/ y una explicación de la palabra. Un artículo apasionado de André Schiffrin sobre las librerías de Japón. |
Una sociedad lectoraQuien visita Nueva York o Seattle, tenga o no la oportunidad de encontrarse con los artífices de las compañías que están cambiando el mundo, puede tener sin embargo una experiencia crucial. Aborde un transporte público; móntese en el metro o en un ferrocarril de cercanías y mire en torno. Una mayoría de las personas a su alrededor están leyendo, y muchas de ellas leen libros: las baratas ediciones paperback (o rústica) que ha sido la gran aportación de la cultura anglosajona al mundo del libro; los libros aún con el tejuelo de la biblioteca pública, tomados en préstamo por una o dos semanas... Otros están enfrascados en periódicos, revistas...Así son las cosas. La cultura que dicta los rumbos del mundo contemporáneo desde sus empresas y universidades, la cultura que acumula una proporción de premios Nobel por habitante superior a cualquier otra, es una de las culturas más lectoras de la Tierra. No es un caso único: los visitantes de Japón observan también sorprendidos la proliferación de lectores públicos, hasta tal extremo que hay una figura que ha necesitado la acuñación de una palabra nueva en su lengua: "el-que-lee-de-pie-en-la-librería". Sí: estos lectores ávidos y de poco dinero, a los que se consiente su actividad silenciosa junto a la mesa con las novedades, son otro exponente de cómo lectura y avance van juntos... | |||||||||||||||||||||||||||||||
El papel del libro, y el libro de papelVolvamos un momento sobre la consolidación de los hábitos lectores. Para aprender a leer hay que leer mucho (como para montar en bicicleta, o para nadar, hay que hacerlo mucho).Y por fortuna, hay mucho que leer. El mundo editorial español es especialmente rico, no sólo en número de nuevos libros al año, sino en la calidad de sus contenidos, e incluso en aspectos materiales de composición o de fabricación. Un paseo por nuestras librerías es en sí mismo toda una invitación a la lectura. Sin esta oferta, constantemente presente en las librerías, y remansada en las bibliotecas públicas y de las instituciones, no habrá tantas ocasiones y acicates para lanzarse a la lectura. Y por tanto, no habrá un número considerable de buenos lectores. Y por tanto, nuestros jóvenes, nuestros profesionales, nuestros investigadores, no estarán preparados para convertir la información en conocimiento. | ||||||||||||||||||||||||||||||||
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Sin embargo, véase el creciente
hábito de lectura en pantalla, en el informe de Link + Partner para el XVIII
Encuentro sobre la edición (Santander, 2002).
... Y estas reflexiones sobre qué
ocurre cuando la única posibilidad es la lectura electrónica
el e-book italiano Myfriend |
Podría pensarse que la actual proliferación
de equipos informáticos con acceso a la red (crecientemente en las escuelas,
también en muchos hogares) puede bastar para suministrar motivos de práctica
lectora, y materiales para ejercerla. No es así: la lectura a través de la red
está por lo general al servicio de la búsqueda de datos, de asimilación de
informaciones breves. Nadie lee una novela extensa, un ensayo largo en pantalla
(entre otras cosas, porque es muchísimo más incómodo). Y la lectura detenida y
extensa es la que más forma los hábitos lectores, los automatismos y las
capacidades de una extracción eficiente de información. Por no hablar de la
articulación interior y de la capacidad del diálogo con los otros, sobre la que
pronto tendremos que decir algo. Para educar en la lectura siguen siendo
necesarios los libros, porque los libros son las mejores máquinas de
leer. Cuentan de don Jacinto Benavente, dramaturgo y uno de nuestros premios Nobel, que al presenciar los avances de la cinematografía (el sonido, la aparición del color, las promesas de cine en tres dimensiones,...) comentó: "Con tanto mejorar el cine, ¡van a acabar por inventar el teatro!". Ya existen dispositivos dotados con pantallas para leer, aunque aún son imperfectos. Se anuncian (aunque habrá que esperar a verlos) el "papel electrónico", y la "tinta electrónica", que al final serán láminas flexibles, con letra bien legible sobre ellas. Pues bien: cuando hayan reinventado el papel sera tan bueno leer sobre estos dispositivos electrónicos como sobre un libro tradicional, pero antes no... Y es hora de recapitular¿Es realmente así? ¿Podemos afirmar sin dudas que la riqueza y diversidad de la oferta editorial, unida a la acción de la escuela en iniciación y promoción de la lectura, y al hogar y las bibliotecas públicas como medio para su consolidación, son nuestras bases más sólidas para preparar a nuestros ciudadanos para la sociedad de la información?Radicalmente, sí. Puede que esta afirmación no suene muy a la moda: parece más oportuno demandar equipos informáticos en las escuelas y hogares (que por supuesto, está muy bien que tengan), y tarifas económicas y calidad para las conexiones a Internet (que son claramente necesarias). Cualquier persona sensata se uniría a estas peticiones, que además, se pueden cumplir rápidamente, mientras que mejorar nuestras escuelas y bibliotecas, mover nuestra sociedad hacia la lectura —no nos engañemos— llevará necesariamente años... Pero si no lo hacemos, nuestros ciudadanos acabarán accediendo a las redes sólo para comprar y bajarse canciones, para charlar y pescar un dato (lo que está muy bien), pero carecerán de la habilidad de navegar con eficiencia y aprovechamiento los océanos de información. No sabrán utilizar sus contenidos y construir con ellos un conocimiento que además luego puedan comunicar... | |||||||||||||||||||||||||||||||
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Porque tras la práctica de la lectura hay
algo más, difícilmente mensurable, pero tan básico que no he podido sino dejarlo
para el final. La lectura (al lado de la influencia de los padres, de los buenos
profesores) forma en la construcción de una articulación intelectual. Hacia el
interior: en la forma en que se organizan nuestros mundos conceptuales y
sensibles, en el modo en que integramos en conjuntos coherentes las miríadas de
retazos del universo que nos rodea. Hacia el exterior: en la forma en que
aprendemos a jerarquizar, sopesar y modular lo que hemos atesorado dentro, para
transmitírselo a otros. La práctica de la lectura entrena en la comunicación con el otro, tanto como forma interiormente: leer (ficción o ensayo, un libro de cocina o una guía) es hacerse momentáneamente otro, es percibir en propia carne los esfuerzos con los que un autor ha tratado de trasmitirnos las desdichas de dos amantes o la elaboración de un plato delicado. Y el autor se ha dirigido, salvando a veces abismos de tiempo y espacio, a la idea que tenía de sus lectores. En el choque entre el lector soñado por el autor y nuestras reales expectativas lectoras es donde surge la tensión de la apropiación intelectual. Leer es pactar, más que recibir. | |||||||||||||||||||||||||||||||
| José Cervera, 62 millones de autores |
Y eso es básico hoy en día: cada vez más. A
diferencia de los medios tradicionales, la Internet es un canal que va de muchos
hacia muchos: el ciudadano de la red es tanto un receptor, un usuario de
informaciones, como un emisor, un creador de mensajes destinados o a una persona
(correo electrónico), a un grupo (listas de distribución), o al público (webs,
páginas personales). Hoy se rehacen empresas enteras sobre la base de la
gestión del conocimiento, que no es otra cosa que el reconocimiento de
que lo básico es la circulación del saber entre sus miembros. Y la práctica de
la lectura no es sólo un entrenamiento para la comprensión, para la
decodificación, sino la base más firme para lacomunicación con
otros.A modo de preludioAhora sabemos que quienes, desde el sistema educativo y las editoriales, desde los hogares y bibliotecas luchaban por la lectura, estaban también trabajando por la sociedad de la información y del conocimiento: antes de que existiera.La sociedad en su conjunto tiene que defender la práctica extensa y gozosa de algo en lo que ya no nos jugamos sólo la pervivencia cultural, sino la entrada en la sociedad del mañana. Esto no es una conclusión. Esto es —debería ser— el comienzo de algo muy grande. Como el soñador de Lovecraft, hemos descubierto que la ciudad mítica y dorada que perseguimos se encuentra ya ante nuestros ojos, la poseemos. Ya tenemos la llave de plata. Usémosla. | |||||||||||||||||||||||||||||||
| Índice analítico:
biblioteca pública más más y passim Bouma, forma de conocimiento digitales, nuevos saberes editoriales más electrónico, libro escuela hogar, lectura en el imagen, lectura de la información, extracción de más librería más niños, libros para pantalla, lectura en San Agustín separación de palabras silencio, lectura en subvocalización tachiyomitipografía web, tamaño de la |
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Versión web creada el 15 de marzo del
2004 Última versión 21 de abril del 2004 |
© 2000 José Antonio Millán http://jamillan.com y Federación de Gremios de Editores de España http://www.federacioneditores.org. Se permite la reproducción íntegra de la presente obra, siempre que lleve incorporada esta nota de copyright | |||||||||||||||||||||||||||||||
Àrea de lectura y escritura
sábado, 28 de enero de 2012
Otra mirada a la comprensión de textos escritos
En buena medida los conocimientos que adquiere un , le llegan a través de la lectura. Durante el proceso de enseñanza-aprendizaje, desde la primaria hasta la educación postgraduada, se necesita leer una variada gama de textos para apropiarse de diferentes conocimientos y la importancia del hecho, no sólo radica en el contenido, sino en la cantidad, el estilo y hasta los propósitos de cada lectura.
Con frecuencia, los consideran que los alumnos saben leer, porque saben, o pueden visualizar los signos y repetirlos oralmente, o bien porque tienen la capacidad para decodificar un texto escrito. Sin embargo, decodificación no es comprensión, que sería un primer nivel de lectura, con lo cual no debe conformarse el docente, ni el estudiante.
Sería conveniente, pues, preguntarnos: ¿Cuántos profesores exigen a sus alumnos, leer? ¿Qué cantidad de páginas se espera que un estudiante lea en determinados períodos?. Pero, y lo que es igualmente, o más importante: ¿Qué se espera que haga un estudiante con la lectura que realiza? ¿Somos conscientes de que orientamos y estimulamos eficientemente la lectura y comprensión de textos escritos a nuestros alumnos?
El docente, por tanto, no puede proponerse como fin, " hacer leer ", se hace necesario marcar la intencionalidad: leer, ¿qué?, ¿cómo?, ¿para qué?
Lo planteado hasta aquí, y mejor aún su solución, tiene una importancia trascendental para el proceso docente educativo y dado que la profesional de los docentes universitarios cubanos, señala las serias dificultades que presentan sus estudiantes para leer y comprender textos, se trata entonces, de proponer soluciones viables que resuelvan el acuciante problema de la no comprensión.
Puede afirmarse que la compresión, textual necesita de la interacción de estrategias ya sean basadas en el texto (sintácticas), o basadas en el conocimiento de habilidades, cultura, creencias y estrategias del lector (semánticas), las que se mueven indistintamente del texto a la cabeza de éste, confluyendo e integrándose a los niveles del proceso de lectura.
Estos presupuestos teóricos, y experienciales motivaron la elaboración de una metodología contenida ella misma, en un seriado de ejercicios que combinan diferentes tipos de textos, grafías y tareas a ejecutar. Esta metodológica se consideró desde un principio como un material correctivo, en tanto deberá ser utilizada con estudiantes universitarios, quienes, a ese nivel aún presentan serias dificultades para comprender lo que leen.
Se parte de la de que la lecto - comprensión se puede desarrollar, entrenando estrategias tanto cognitivas como metacognitivas que posibiliten el acceso a la información dada. Estas estrategias conscientes o inconscientes se emplearán como resultado de una ejercitación sistematizada, centrada en el sujeto.
Se presenta como alternativa, por su carácter de propuesta, susceptible de adecuaciones y variantes, pues pudieran incluirse paratextos a saber: carátulas, contra-carátulas, índices, entre otros. Ella está concebida como un proceso en el que de manera sistematizada y coherente va apareciendo la ejercitación, aumentando progresivamente su grado de complejidad. De acuerdo con la tipología de los textos y en ella se sustentan principios como:
1. - La centrada en el alumno.
3.- La textual.
4. - El aprender a aprender.
Todo lo cual implica además, que el estudiante se responsabilice y disfrute de su aprendizaje, dándole solución a cada tarea planteada en un marco de socialización y cooperación, con la guía del docente.
La propuesta que se presenta está centrada en el sujeto, porque el estudiante deberá trabajar aquí, de forma absolutamente independiente, debe buscar todo lo que el texto pueda darle. En la medida en que resuelva los ejercicios se autoevaluará.
El interés fundamental de la alternativa, se pone en enseñar a aprender a "mirar" el texto, y ello se debe a que los textos, poseen características que pueden facilitar u obstaculizar su acceso al lector, en el caso de ser material escrito, que es el tipo de texto al que nos referimos, es decir, al que aparece en un soporte impreso.
Según Morles (1994) las características del texto que pueden afectar su comprensibilidad son muchas. Por ejemplo las características gráficas tienen una relación directa con la legibilidad de los textos. Existen trabajos muy reconocidos que han evidenciado los efectos de factores tipográficos tales como: la forma, el tipo y el tamaño de las letras, la longitud de las líneas, los márgenes, el arreglo de las columnas, el espacio entre las líneas y entre las columnas, el color de la impresión y del fondo, y la superficie del papel.
En igual sentido entre las características lexicales, sintácticas y semánticas, se destacan la longitud de las palabras y las oraciones, el número de términos lexicales y estructurales y el número de sílabas lo que puede afectar la lecturabilidad.
Las características contextuales son aquellas pistas presentes en el texto que permiten al lector relacionar entre sí, semántica y pragmáticamente, las palabras, oraciones e ideas contenidas en ese texto, a la vez que le permiten determinar el tono, modo e intención de su autor, captar el énfasis que desea dar a determinadas partes, establecer relaciones lógicas de causalidad, comparación, contrastes, equivalencias, funcionalidad, tiempo, espacio y pertenencia entre sus elementos.
Leer comprensivamente es también responder a las exigencias conceptuales procedimentales, planteadas en cada texto, reconocer su cohesión en los contextos comunicativos.
Este procedimiento es esencialmente dinámico y el lector lo puede llevar a cabo a medida que establece conexiones coherentes, entre la información que posee en sus estructuras cognoscitivas y la nueva que suministra el texto. Es por ello que esta alternativa se propone que el estudiante busque, los pasos a seguir en la ejercitación y que logre la interacción con el texto sin el permanente aval del docente.
Es precisamente el enfoque histórico-cultural de Vigotsky, que aporta una interpretación dialéctico-materialista de la relación hombre/ mundo, el fundamento psicológico en el que descansa lo que constituye nuestra propuesta.
Este enfoque, además, se centra en el desarrollo de la personalidad del individuo, en el papel determinante de las relaciones sociales, en la formación de la individualidad, la relación entre el individuo y la sociedad y la irrepetibilidad de ese individuo. Se basa también en el concepto de actividad y su papel en la apropiación de la cultura humana y en el carácter activo de los procesos psíquicos.
El énfasis en la comunicación como instrumento y, actividad mediática entre los hombres y entre éstos y los objetos del proceso de interiorización y formación del conocimiento constituyen los presupuestos de la teoría de la actividad verbal establecidos por Vigotsky y Leontiev y se toman, aquí, insistimos, como fundamentos psicológicos.
Desde el punto de vista lingüístico, se sustenta, sobre los conceptos de comunicación, lingüística textual, así como los de competencia comunicativa y competencia textual, entendida esta última como la capacidad de distinguir un texto, de una serie de frases y ejecutar sobre él operaciones de paráfrasis, segmentaciones, resúmenes...Esta capacidad se constituye como parte de una más amplia competencia comunicativa que adquiere además una dimensión cognitiva específica. Núñez y del Tesso (1995), citados por Montaño (2000).
Se propicia que los estudiantes adquieran el placer por la lectura, que disfruten del acto de leer y sientan la confrontación con el texto como un desafío que son capaces de enfrentar.
Como quiera que el estudiante deberá enfrentarse en su vida cotidiana y durante sus estudios, a una amplia gama de tipos de material impreso, el modelo que presentamos contiene textos de folletos, revistas, periódicos, diccionarios enciclopedias, recetarios, historietas y libros de textos.
Esta selección se hizo en función de la variedad temática, tratando de abarcar diferentes áreas de la cultura y el saber, como: literatura, química, historia, deportes, teología, filosofía, política, sociología, ecología, entre otros.
La complejidad de los textos va creciendo a medida que se avanza en la realización de los ejercicios, pero cabe destacar que se intercalan juegos o "pasatiempos" para que distiendan el rigor de la tarea, lo que aporta un carácter lúdicro a la propuesta.
La sistematización, se garantiza a partir de la ejercitación que se le otorgó a cada texto, que incluye tanto el desarrollo de estrategias cognitivas como metacognitivas. Por ejemplo, se parte de exigir una mirada atenta y concentrada que ayuda a encontrar información y aprender a buscarla.
Se ordena el subrayado de ideas principales y secundarias, con el propósito de desarrollar la habilidad de resumir. Se solicita la identificación de conceptos y la interpretación dentro de un contexto dado.
La realización de tareas tales como el ordenamiento alfabético y la formación de palabras y frases, la corrección de errores ortográficos, y de igual forma, la búsqueda o reconocimiento de adjetivos, antónimos, verbos, pronombres, etc. contribuyen a la cognición y la metacognición desde la comprensión textual.
En la medida que avanza la ejecución de la ejercitación, se llega a tareas más complejas y se confronta al estudiante con textos más extensos y profundos, para llegar a la realización de esquemas de causa/efecto, ejercicios de selección múltiple, hasta la formación de redes conceptuales y mapas cognitivos.
Con toda esta ejercitación se propiciará además, la producción, valoración y reconocimiento de elementos dentro de un contexto. ¿Puede ser éste un camino para llegar a "aprender a aprender "?.
Si se concibió así esta propuesta, ello obedece a que nos atenemos al modelo psicolingüístico de la lectura (Goodman, 1973, Covvdy, 1979) citados por Bruner (1988) el cual se ha ido perfeccionando y parte de la idea, de que la lectura es una interacción entre el conocimiento previo del lector, sus habilidades conceptuales, su cultura, creencias y estrategias procesales para lograr la comprensión del texto escrito.
Somos del criterio de que al enseñar a comprender se debe estimular el proceso de reflexión y metacognición. El proceso de lectura y comprensión es visto entonces como una conducta compleja que implica un uso consciente e inconsciente de estrategias que ayuden a construir un modelo de texto lo más semejante posible al significado supuestamente otorgado por el autor.
Existen estrategias o técnicas para enseñar a comprender lo que se lee. Tradicionalmente se emplea el de las preguntas que hace el maestro a los alumnos para verificar si hubo comprensión.
Para Armando Morles (1985), las estrategias para procesar información y comprender la lectura se apoyan en procesos cognitivos y metacognitivos. Este estudioso, tiene en cuenta cinco tipos de estrategias de lectura, a saber:
- de organización. Ellas comprenden todo lo que el lector ejecutará a nivel cognoscitivo para organizar o dar un nuevo orden a la información. Por ejemplo, resúmenes en cuadros sinópticos, redes cognitivas o esquemas y mapas de conceptos, etc.
. - de focalización. Sirven para precisar el contenido del texto. la comprensión es guiada a algunos aspectos parciales sobre los que se centra la atención de la lectura. Ej. caracterización de personajes.
- de elaboración. Incluyen acciones que implican la creación de nuevos elementos relacionados con el contenido del texto para hacer éste, significativo. Hacer analogías, paráfrasis, imágenes por comparación para reelaborar la idea escrita.
- de integración. Apuntan a la relación de un texto con otros textos o conocimientos.
- de verificación. Buscan comprobar lo cierto de las interpretaciones logradas. Por ejemplo, voltear la página mientras se realiza un ejercicio, recurrir al diccionario...
Consideramos, como Morles, que los mejores lectores, además de usar las estrategias de lectura cognitivas deberán desarrollar las estrategias metacognitivas las que define como..." acciones que ejecuta el lector para asegurar la efectividad del procesamiento de la información, contenida en el texto." Somos del criterio de que estas estrategias llevan a la metacomprensión, es decir, llevan a la toma de conciencia de los procesos que intervienen en la comprensión. Tales estrategias son:
- de planificación del proceso de comprender. Se parte de un objetivo y de la determinación inicial de lo que el lector ya sabe sobre el tema así como lo que desea saber.
- de regulación. El lector va supervisando el proceso para comprobar en qué medida se van cumpliendo los objetivos y planes propuestos.
- de evaluación de la ejecución del procesamiento de la información. Comprende determinar cuándo y cuánto se ha comprendido.
No es muy amplia la diversidad de programas para el entrenamiento de estrategias de la lectura, pero sí los suficientes como para integrarlos en dos grandes grupos: los programas altamente estructurados, rigurosamente diseñados y los programas "ad hoc" medianamente estructurados y no necesariamente validados, tal distinción , permite suscribir nuestra alternativa en el segundo de los tipos de programas citados, por constituir un programa parar asistir a estudiantes en la superación de fallas específicas observadas en el desarrollo de las clases, y servir como entrenamiento curricular en forma de taller de lectura y comprensión de textos.
¿Por qué un taller? pues porque " un taller tiene el valor en la medida en que todo el grupo es capaz de producir conocimientos, adquirir destrezas y reflexionar. En este grupo, el que coordina no encarna el saber, sino que propone trabajos, plantea problemas y relaciona respuestas, es decir, las nociones teóricas que imparta deben tener un sentido funcional. Para el coordinador, significa bajar los escalones donde su saber lo colocaría; ponerse a un lado, y lograr que los otros sean los protagonistas"... (Alvarado y Pampillo,1988).
Esta aseveración se corresponde con los principios de la alternativa que proponemos, toda vez que ella se centra en el sujeto y se concibió para ser trabajada a través de la modalidad de un taller para asistir a estudiantes universitarios en la erradicación de sus deficiencias en la lecto-comprensión. Convertida en taller de lectura, deviene soporte eficaz para la docencia, en tanto contribuye a la formación de hábitos de lectura y a ampliar el universo cultural de los estudiantes universitarios.
A continuación se consigna una selección de los ejercicios más representativos de la alternativa concebida. Veamos:
Ordena la definición con el concepto que le corresponda:
1
| Teoría que afirma que las moléculas están en un estado de movimiento continúo. | NÚMEROS CUÁNTICOS | |
2
| Peso de la molécula de una sustancia con el peso de un átomo de carbono tomado como 12.000. |
LEY DE LAS PROPORCIONES CONSTANTES
| |
3
| Unidad de carga negativa de la electricidad. |
PESO MOLECULAR
| |
4
| Un óxido que se disuelve en agua para formar una base. Un óxido metálico. |
TABLA PERIÓDICA
| |
5
| Un ácido en dos átomos de hidrógeno sustituibles en cada molécula. |
ÓXIDO BÁSICO
| |
6
| Ruptura espontánea de los átomos radiactivos emitiendo partículas alfa o beta. |
ELECTRÓN
| |
7
| Un óxido que se disuelve en agua para formar un ácido. El óxido de un no metal. |
DESINTEGRACIÓN ACTIVA
| |
8
| Un compuesto determinado contiene siempre los mismos elementos en la misma proporción fija, en peso. |
ÁCIDO DIBÁSICO
| |
9
| Notación que define tanto el nivel como el subnivel de energía de un electrón. La notación 4p, por ejemplo, representa los números cuánticos primero y segundo. |
TEORÍA CINÉTICA
| |
10
| Clasificación de los elementos por su número atómico que revela las propiedades periódicas de las familias de elementos. |
ÓXIDO ÁCIDO
|
Subraya las pistas que te ayudaron a ordenar los conceptos.
Disfruta del siguiente texto. Léelo en voz alta:
Mi intento fue
mi fin, mi temor
mi miedo,
mi deseo,
y mi llanto en efecto
que mi pena repares,
que me valgas, me ayudes y me ampares
En el texto que leíste, se omitieron algunos conceptos expresados en el original. Relee el texto y trata de completarlo con las opciones dadas al pie:
Mi intento fue el ____________________________________ ,
mi fin _______________________ , mi temor______________________ ,
mi miedo ___________________________ ,
mi vida __________________________ , mi alma _____________________ ,
y mi deseo ______________________________ ,
y mi llanto en efecto ___________________________
que mi pena repares,
que me valgas, me ayudes y me ampares.
quererte amarte persuadirte
obedecerte perderte
asegurarte
amarte servirte
Compara tu versión con el texto original:
Mi intento fue el quererte,
mi fin amarte, mi temor perderte,
mi miedo asegurarte,
mi vida obedecerte, mi alma amarte,
y mi deseo servirte,
y mi llanto en efecto persuadirte
que mi pena repares,
que me valgas, me ayudes y me ampare.
Virgilio Piñera
Reelabora el texto remplazando por otros, sólo los pronombres utilizados por el autor.
Lee detenidamente este texto y completa el cuadro de la página siguiente:
Genealogía de Moisés y Aarón
Éstos son los jefes de las casas patriarcales. Hijos de Rubén, el primogénito de Israel: Janol, Pallú, Jesrón y Karmí: éstas son las familias de Rubén. 15 Hijos de Simeón: Yemuel, Yamín, Ohad, Yakín, Sójar y Saúl, hijo de cananea: éstas son las familias de Simeón. 16 Éstos son los nombres de los hijos de Leví, por sus generaciones: Guersom, Quehat y Merarí. Los años de la vida de Leví fueron ciento treinta y siete años. 17Hijos de Quersom: Libní y Simeí, con sus familias. 18Hijos de Quehat: Amran, Yishar, Jebrón y Uzziel. Los años de la vida de Quehat fueron ciento treinta y tres años. 19Hijos de Merarí: Majlí y Musí. Éstas son las familias de Leví, según sus generaciones.
20Amram tomó por esposa a su tía Yokébed, que le dio a luz a Aarón y a Moisés. Los años de la vida de Amram fueron ciento treinta y siete años. 21Hijos de Yishar: Qóraj, Néfeg y Zikrí. 22Hijos de Uzziel: Misael, Elsafán y Sitrí. 23Aarón tomó por mujer a Elisaba, hija de Amminadab y hermana de Najsón, la cual dio a luz a Nadab y Abihú, Eleazar e Itamar.
24Hijos de Qóraj: Assir, Elqaná y Abiasaf; éstas son las familias de los quorajitas. 25Eleazar, hijo de Aarón, tomó para si una mujer de las hijas de Putiel, la cual dio a luz a Pinejás. Estos son los jefes de las casas paternas de los levitas, según sus familias.
26Fue a este Aarón y a este Moisés a quienes dijo Yahvéh: Haced salir a los hijos de Israel del país de Egipto con sus huestes. 27Fueron ellos los que hablaron al Faraón, rey de Egipto, para sacar de allí a los hijos de Israel. Éstos fueron Moisés y Aarón.
Lo tratado en el presente trabajo, evidencia la necesidad de desarrollar habilidades en el proceso lector que garanticen su eficiencia, alcanzando la comprensión cabal e inteligente del texto leído, toda vez que solo se ha leído bien, cuándo se ha comprendido bien. Alcanzar esa eficiencia en el proceso lector requiere de un entrenamiento multidireccional, aquí se enfatiza en una de esas direcciones, la que consideramos básica e indispensable: enseñar a aprender a mirar el texto. Un entrenamiento sistemático con ejercicios, como los que se proponen, posibilita conectar al lector con el texto desde una perspectiva lúdica, en un aprendizaje personalizado que se enfrenta como una aventura intelectual a través del texto escrito para llegar a internalizarlo. Apostarle al trabajo por la comprensión textual tiene que ver con la necesidad de ponernos en contacto con el conocimiento humano contenido en la palabra impresa.
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Aymeé Rivera Pérez
ISP "Rafael M. de Mendive", Pinar del Río, Cuba
María Cristina Huerta
Universidad de Playa Ancha, Valparaíso, Chile
Juan Silvio
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